Un día en Strasbourg

Nuestro primer viaje corto

Una fotito en el tram, con cara de dormidos
Sacamos bieeeen temprano (6.45) los tickets para tomar el bus a Strasbourg.
En esta ocasión fuimos cuatro ya que la compañera argentina más chica se nos fue a la Italia, nada menos.


No estaba muy lindo el tiempo.. lloviznaba a penas llegamos. Pero dicen, al mal tiempo BUENA CARA :)






Los famosos Gugelhupf, Gugelhopf o Rodonkuchen
 kouglof, kugelopf o kougelhopf; o bábovka (según Wikipedia)
Al principio encontramos la ciudad bastante vacía. Pero claro! Eran las 8-8.30 de la mañana.. y allá todo abre después de las 9..
Así que para hacer tiempo y protegernos del frío y la llovizna (además muy hambrientos) buscamos un lugar para comer. Nuestro objetivo era probar los Kouglofs (como un pan/budín alsaciano). 
Hermosa vidriera
llena de tortas!

Terminamos yendo a una casa de té, y con muy mala suerte.. no había más de eso que queríamos probar. Así que nos conformamos con una taza de chocolate caliente y una especialidad para cada uno.

Yo probé un Scargot (una factura con forma de caracol, con mucho gusto a canela.. me gustó mucho).

Tomamos valentía y salimos.. la gente ya andaba por las calles y la ciudad tomaba otro color. Es que Strasbourg (o Estrasburgo en español) es una ciudad muy turística acá en Alsacia. También tiene importancia a nivel europeo ya que es centro de encuentros de la Unión Europea. Su historia es muy rica.. Es una ciudad muy muy antigua, con una catedral icónica: "La catedral de Nothre Dame" (raro, no?)




Entramos a la catedral.. su tamaño asombra. Es de estilo gótico (como ya se puede apreciar). Algo que me llamó mucho la atención, y que comprobé que es muy característico de esta catedral es el vitreaux que parece un mandala. Es precioso! No sé qué diámetro tenía, pero pasa los 4 metros casi seguro. Increíble.

No nos quedamos quietos y seguimos caminando por la ciudad.. algunas fotitos lindas paso a continuación. Las construcciones son muy vistosas ya que mezclan los detalles en madera, y las hacen únicas. El otro elemento para completar su belleza es el río que rodea.. y forma una isla "la petit France". Las flores tampoco se pierden entre el paisaje.
















De tanto caminar, empezó a agarrar hambre. Así que salimos a la búsqueda de algo para comer. Nos cruzamos con una feria de productos regionales. 

Asombrada por el tamaño
 de esos quesotes

Fana de las frutas disecadas, me compré 100 gr.

Con Lu y Enzo comimos la Ensalade Strasbourgeuse, mm pero no podemos decir que nos encantó. El color de esas salchichas te hacía dudar un poco. Al final no resultó feo, pero nos cayó muy pesado.
Nuestro recorrido siguió por la ciudad.. admirando tanta historia, tan hermoso lugar. Terminamos yendo al museo de Strasbourg, con entrada gratuita para nosotros por haber sacado una tarjeta cultural (IUPI!). Estaba muy bueno, de hecho nos dieron audífonos que se encendían automáticamente cuando pasábamos por ciertos lugares.. pero nos pareció muuuuy largo (la noche anterior nos habíamos acostado tarde.. estábamos excusados). Aunque tenía sus parte didácticas (por ejemplo, te dejaban probarte los cascos de los antiguos caballeros). 

Después de la recorrida, y ya más próximos al momento de partir.. hicimos un poco de shopping (también para protegernos un poco de la llovizna que aparecía y desaparecía).

Así, a las 21.10 terminó nuestro hermoso día en Strasburgo, que a pesar de un tiempo en contra.. nos pareció bellísimo!!
Ya volveremos otra vez..

Comentarios